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Programación didáctica

Genera tu programación didáctica anual completa y situaciones de aprendizaje según el currículo LOMLOE.

Guía

Cómo elaborar una programación didáctica

Qué es, marco legal LOMLOE, estructura completa y claves para la oposición.

El marco LOMLOE para el cuerpo 590-007

Qué exige la normativa actual a una programación didáctica de Física y Química, y cómo se traduce en la prueba de la oposición.

Competencias específicas, criterios y saberes básicos

La LOMLOE organiza el currículo de cada asignatura en tres elementos que deben aparecer engranados en toda la programación: las competencias específicas (CE), los criterios de evaluación asociados a cada una y los saberes básicos organizados por bloques.

En Física y Química el número de competencias específicas es siempre seis (CE1-CE6), pero el número de criterios de evaluación y de bloques de saberes varía según el curso: los criterios oscilan entre 14 (2.º de ESO) y 19 (Química de 2.º de Bachillerato), y los bloques de saberes entre 3 y 6. Física y Química de 1.º de Bachillerato, la asignatura de referencia de esta guía, se organiza en seis bloques (A-F).

  • Real Decreto 217/2022 (ESO) y Real Decreto 243/2022 (Bachillerato) fijan el currículo básico estatal.
  • Cada comunidad autónoma lo desarrolla con su propio decreto (p. ej. Decreto 107/2022 y Decreto 108/2022 en la Comunitat Valenciana).
  • Toda programación debe citar ambas normas: la estatal y la autonómica del centro donde se defiende.

Qué valora el tribunal en la memoria

La programación no es un ejercicio de transcripción del BOE: el tribunal busca coherencia interna (que lo que se dice en la introducción se sostenga hasta la evaluación) y contextualización real en un centro concreto, con su alumnado, su entorno y sus recursos.

Dos errores hunden una programación por lo demás sólida: copiar la redacción literal de la ley sin aportar criterio propio, y presentar una estructura que luego, en la defensa oral, no se sabe defender con seguridad.

Secuenciación anual: de los saberes a las unidades didácticas

Cómo transformar los bloques de saberes básicos en una secuencia de unidades didácticas realista y evaluable a lo largo del curso.

De los bloques de saberes a las unidades

Los bloques de saberes básicos (identificados por letras, A-F según el curso) no son unidades didácticas en sí mismos: son el material con el que se construyen. Una secuenciación sólida agrupa saberes afines en unidades de entre 8 y 12 sesiones, cada una vinculada a dos o tres competencias específicas concretas.

Por ejemplo, en 1.º de Bachillerato el bloque D (cinemática) puede repartirse en dos unidades sucesivas —movimiento rectilíneo primero, composición de movimientos y movimiento circular después— para no saturar sesiones ni descuidar la resolución de problemas.

Calendario realista por trimestre

El reparto de sesiones por trimestre debe reflejar el calendario escolar real, no un curso ideal de 12 semanas iguales: festivos, evaluaciones y actividades de centro restan sesiones lectivas, sobre todo en el segundo trimestre.

  • Un curso de 3 sesiones semanales ronda las 105-120 sesiones lectivas anuales, nunca 140.
  • El primer y el tercer trimestre suelen tener menos sesiones que el segundo por los períodos de evaluación.
  • Dejar 2-3 sesiones de margen por trimestre para imprevistos evita reprogramar sobre la marcha.

Cobertura completa de las competencias específicas

Al final del curso, cada una de las seis competencias específicas debe haber sido trabajada y evaluada al menos una vez. Una tabla de doble entrada (unidades × CE) al final de la secuenciación permite comprobarlo de un vistazo y es exactamente lo que un tribunal pide ver.

Situaciones de aprendizaje: del reto al producto evaluable

La situación de aprendizaje (SA) es la unidad mínima de trabajo competencial de la LOMLOE: un reto contextualizado que se resuelve mediante actividades y termina en un producto evaluable.

Qué hace que una SA sea competencial y no un tema disfrazado

Una situación de aprendizaje no es un tema del libro con otro nombre: parte de un reto o pregunta con sentido para el alumnado —un proceso industrial real, un problema de seguridad vial, el impacto ambiental de un material— y organiza el aprendizaje de los saberes básicos alrededor de ese reto, no al revés.

Debe terminar siempre en un producto final tangible (informe, campaña, prototipo, exposición) que dé sentido a todo el proceso y que sea, en sí mismo, el objeto de evaluación principal.

Estructura mínima: actividades y agrupamientos

El mínimo curricular exigido son seis actividades secuenciadas siguiendo una lógica de motivación → desarrollo → elaboración del producto → exposición o difusión, combinando agrupamientos individuales, en pareja, en pequeño grupo y en gran grupo.

  • Motivación: una pregunta o situación que enganche y active conocimientos previos.
  • Desarrollo: actividades que aportan los saberes y destrezas necesarios para resolver el reto.
  • Producto: elaboración del entregable final, individual o grupal.
  • Exposición o difusión: comunicación del producto a un público real o simulado.

Vincular criterios de evaluación e instrumentos

Cada SA debe seleccionar un número reducido de criterios de evaluación (2-4 es habitual) y repartir entre ellos el 100% del peso de la calificación, de modo que cada criterio tenga asociado un instrumento de evaluación concreto: rúbrica del producto, observación directa, prueba escrita corta.

Un reparto típico —por ejemplo 40/30/30 entre tres criterios— debe justificarse por el peso real de cada competencia en el reto planteado, no fijarse a partes iguales por comodidad.

Evaluación competencial: criterios, instrumentos y calificación

La LOMLOE evalúa por criterios de evaluación, no por temas ni por exámenes: cada criterio necesita al menos un instrumento propio y un peso justificado en la nota.

Instrumentos variados, no solo exámenes

Una programación que evalúa exclusivamente con pruebas escritas no es coherente con un currículo competencial. Los criterios ligados a saberes procedimentales o actitudinales (trabajo experimental, comunicación científica, actitud ante la ciencia) necesitan instrumentos de observación, rúbricas de producto o coevaluación.

  • Rúbricas analíticas para productos de las situaciones de aprendizaje.
  • Listas de control y escalas de observación para el trabajo experimental y de laboratorio.
  • Pruebas escritas cortas para saberes conceptuales y de cálculo.
  • Cuadernos o dosieres de aprendizaje para el seguimiento del proceso.

Evaluación inicial, formativa y sumativa

La evaluación inicial detecta el punto de partida de cada grupo y justifica ajustes en la programación; la evaluación formativa (durante la unidad, con retroalimentación) es la que realmente permite mejorar el aprendizaje; la sumativa certifica el grado de consecución al final del proceso.

Incluir momentos explícitos de autoevaluación y coevaluación del alumnado —no solo heteroevaluación del profesorado— es un punto que el tribunal valora especialmente porque refuerza la autonomía del alumnado, una de las finalidades explícitas de la LOMLOE.

DUA y atención a la diversidad

El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y las medidas de atención a la diversidad son un apartado obligatorio y, si se hace bien, uno de los que más diferencia una programación en la oposición.

Los tres principios del DUA aplicados a Física y Química

El DUA se articula en tres principios —proporcionar múltiples formas de representación, de acción y expresión, y de implicación— que deben concretarse con ejemplos propios de la materia, no como una lista genérica copiada de un manual de pedagogía.

  • Representación: combinar texto, simulaciones (PhET), material manipulativo y experiencias de laboratorio para un mismo saber.
  • Acción y expresión: permitir demostrar el aprendizaje mediante informe escrito, vídeo, infografía o exposición oral, no un único formato fijo.
  • Implicación: conectar los retos con problemas reales y cercanos (industria local, salud, medio ambiente) para sostener la motivación.

Medidas ordinarias y específicas de atención a la diversidad

Las medidas ordinarias (agrupamientos flexibles, apoyo entre iguales, gradación de la dificultad de las actividades, materiales de refuerzo y ampliación) se aplican a todo el grupo y deben aparecer concretadas por unidad, no solo enunciadas en la introducción.

Las medidas específicas para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo (ACNEAE) —adaptaciones de acceso, adaptaciones curriculares significativas, altas capacidades— deben coordinarse con el departamento de orientación y quedar reflejadas con ejemplos concretos, sin identificar nunca a alumnado real por su nombre en el documento.

Cómo usar esta plataforma para construir tu programación

Herramientas de esta página pensadas para pasar de la teoría a un documento propio, editable y exportable.

Partir de un modelo anual y adaptarlo

El generador de programación anual ofrece modelos completos por asignatura y curso, con las unidades ya secuenciadas y vinculadas a competencias específicas y saberes básicos. Úsalo como punto de partida —nunca como entrega final— y ajusta la temporalización al calendario real de tu centro.

Situaciones de aprendizaje, plantillas y banco de actividades

El generador de situaciones de aprendizaje incluye ejemplos completos (con actividades, agrupamientos y evaluación) y plantillas ligeras para arrancar una SA propia desde cero. El banco de actividades reutilizables permite completar cualquier unidad o SA sin redactar cada actividad desde el principio.

Antes de defender: checklist de coherencia

Antes de dar por cerrada la programación, revisa que cada competencia específica aparezca al menos una vez en la secuenciación, que cada criterio de evaluación citado tenga un instrumento asociado, y que las medidas de diversidad y las referencias normativas sean coherentes con el centro elegido para la defensa.

Ningún material generado aquí sustituye tu criterio profesional ni garantiza una calificación: son un punto de partida para redactar y defender una programación propia, contextualizada y bien argumentada.

Cuando tengas clara la estructura, usa el generador de programación anual o el de situaciones de aprendizaje (botones arriba y abajo) para construir y exportar materiales alineados con el currículo LOMLOE.

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