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Bloque G · Química física: disoluciones, cinética y equilibrio

Tema 55

Ácidos y bases. Teorías. Medidas del pH. Indicadores. Procedimientos para la realización experimental de una curva de valoración ácido-base. Hidrólisis. Soluciones amortiguadoras. Lluvia ácida y contaminación.

Las reacciones ácido-base constituyen uno de los grandes tipos de transformación química, junto con las de precipitación y las de oxidación-reducción. Están presentes en la industria (fabricación de fertilizantes, refino, tratamiento de aguas), en los procesos biológicos (la sangre, la digestión, la actividad enzimática dependen de un control estricto de la acidez) y en fenómenos ambientales de primer orden como la lluvia ácida. Comprenderlas exige integrar conceptos de equilibrio químico, termodinámica y estructura molecular, por lo que este tema ocupa un lugar central en el bloque de química de la disolución.

El estudio de la acidez ha evolucionado desde una caracterización meramente organoléptica (sabor agrio de los ácidos, tacto jabonoso de las bases) hasta un tratamiento cuantitativo basado en el equilibrio de disociación del agua. En este tema se revisan las teorías que definen ácidos y bases, la escala de pH y su medida, el uso de indicadores, la técnica de valoración, los fenómenos de hidrólisis y amortiguación, y por último una aplicación ambiental de gran calado: la lluvia ácida.

1. Ácidos y bases: concepto y perspectiva histórica

Los términos ácido (del latín acidus, agrio) y base (o álcali) designan dos familias de sustancias con propiedades opuestas y complementarias. Empíricamente, los ácidos enrojecen el tornasol, reaccionan con metales activos liberando hidrógeno y neutralizan a las bases; las bases azulean el tornasol, tienen tacto jabonoso y neutralizan a los ácidos. La reacción entre ambos —la neutralización— produce una sal y, en disolución acuosa, agua.

Las primeras sistematizaciones (Boyle, Lavoisier, Davy, Liebig) buscaron un elemento responsable de la acidez. Lavoisier lo atribuyó al oxígeno (de ahí su nombre, “generador de ácidos”), hipótesis refutada por Davy al mostrar que el ácido clorhídrico no contiene oxígeno. Liebig identificó ya el hidrógeno “sustituible por metales” como rasgo común de los ácidos, anticipando el papel central del protón que consolidarían las teorías modernas del siglo XX.

2. Teorías ácido-base

2.1. Teoría de Arrhenius (1887)

En el marco de su teoría de la disociación electrolítica, Svante Arrhenius definió el ácido como toda sustancia que en disolución acuosa libera iones hidrógeno H+\mathrm{H^+}, y la base como la que libera iones hidroxilo OH\mathrm{OH^-}:

HClH++Cl,NaOHNa++OH\mathrm{HCl} \rightarrow \mathrm{H^+} + \mathrm{Cl^-}, \qquad \mathrm{NaOH} \rightarrow \mathrm{Na^+} + \mathrm{OH^-}

La neutralización se reduce entonces a la formación de agua a partir de sus iones:

H++OHH2O\mathrm{H^+} + \mathrm{OH^-} \rightarrow \mathrm{H_2O}

La teoría explica bien las disoluciones acuosas, pero presenta limitaciones importantes: se restringe al disolvente agua, no da cuenta del carácter básico de sustancias sin grupo OH\mathrm{OH^-} (como el amoníaco) y considera el protón como un ion libre, cuando en realidad está siempre solvatado.

2.2. Teoría de Brønsted-Lowry (1923)

De forma independiente, Johannes Brønsted y Thomas Lowry propusieron una definición más general y hoy predominante: un ácido es una especie capaz de ceder un protón (H+\mathrm{H^+}) y una base, una especie capaz de aceptarlo. El protón nunca queda libre: pasa de un ácido a una base. Así, cada reacción ácido-base implica dos pares conjugados:

HA+H2OA+H3O+\mathrm{HA} + \mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{A^-} + \mathrm{H_3O^+}

Aquí HA\mathrm{HA} y su base conjugada A\mathrm{A^-} forman un par, y el agua con el ion hidronio H3O+\mathrm{H_3O^+} forman otro. El concepto de par conjugado (KaKb=KwK_a \cdot K_b = K_w, como se verá) es la principal aportación de la teoría. Sustancias como el agua, que pueden actuar como ácido o como base según el medio, se denominan anfóteras o anfipróticas.

Pares ácido-base conjugados en la teoría de Brønsted-LowryEcuacion de una reaccion acido-base con dos arcos. El arco superior une el acido HA con su base conjugada A menos e indica la cesion de un proton. El arco inferior une el agua con su acido conjugado H tres O mas e indica que lo acepta.cede H⁺acepta H⁺HA+H₂OA⁻+H₃O⁺ácidobasebase conj.ácido conj.
Figura 1. Los dos pares ácido-base conjugados de una reacción de Brønsted-Lowry. El ácido HA cede el protón y se convierte en su base conjugada A⁻; el agua lo acepta y se convierte en su ácido conjugado H₃O⁺. Los miembros de un par difieren exactamente en un H⁺. Elaboración propia

La fuerza de un ácido se mide por su tendencia a ceder el protón, cuantificada por la constante de acidez KaK_a:

Ka=[A][H3O+][HA],pKa=logKaK_a = \frac{[\mathrm{A^-}]\,[\mathrm{H_3O^+}]}{[\mathrm{HA}]}, \qquad \mathrm{p}K_a = -\log K_a

Un ácido fuerte (HCl, HNO3\mathrm{HNO_3}, H2SO4\mathrm{H_2SO_4}) se disocia casi por completo (KaK_a muy grande); un ácido débil (acético, carbónico) lo hace solo parcialmente. Análogamente, para una base:

B+H2OBH++OH,Kb=[BH+][OH][B]\mathrm{B} + \mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{BH^+} + \mathrm{OH^-}, \qquad K_b = \frac{[\mathrm{BH^+}]\,[\mathrm{OH^-}]}{[\mathrm{B}]}

2.3. Teoría de Lewis (1923)

Gilbert N. Lewis amplió el concepto más allá del protón: un ácido es un aceptor de un par de electrones y una base, un dador de un par de electrones. La reacción ácido-base forma un enlace covalente coordinado:

BF3+NH3F3BNH3\mathrm{BF_3} + \mathrm{NH_3} \rightarrow \mathrm{F_3B{-}NH_3}

El BF3\mathrm{BF_3}, con un octeto incompleto, es un ácido de Lewis aunque no posea protones; el NH3\mathrm{NH_3}, con su par solitario, actúa de base. Esta teoría es la más general —engloba a las anteriores— y resulta fundamental en química de la coordinación y en química orgánica (reactivos electrófilos y nucleófilos).

3. Medidas del pH

3.1. Autoionización del agua y producto iónico

El agua se autoioniza en escasa medida, comportándose a la vez como ácido y como base:

2H2OH3O++OH2\,\mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{H_3O^+} + \mathrm{OH^-}

La constante de este equilibrio es el producto iónico del agua, KwK_w, que a 25C25\,^{\circ}\mathrm{C} vale:

Kw=[H3O+][OH]=1,0×1014K_w = [\mathrm{H_3O^+}]\,[\mathrm{OH^-}] = 1{,}0 \times 10^{-14}

En agua pura, [H3O+]=[OH]=1,0×107 molL1[\mathrm{H_3O^+}] = [\mathrm{OH^-}] = 1{,}0 \times 10^{-7}\ \mathrm{mol\,L^{-1}} (medio neutro). Como KwK_w crece con la temperatura (el proceso es endotérmico), la neutralidad exacta se desplaza; los valores 10710^{-7} y pH neutro =7=7 son específicos de 25C25\,^{\circ}\mathrm{C}.

3.2. La escala de pH

Dado que las concentraciones de H3O+\mathrm{H_3O^+} abarcan muchos órdenes de magnitud, Sørensen introdujo en 1909 una escala logarítmica, el pH:

pH=log[H3O+],pOH=log[OH]\mathrm{pH} = -\log[\mathrm{H_3O^+}], \qquad \mathrm{pOH} = -\log[\mathrm{OH^-}]

Tomando logaritmos en la expresión de KwK_w se obtiene la relación fundamental (a 25C25\,^{\circ}\mathrm{C}):

pH+pOH=14\mathrm{pH} + \mathrm{pOH} = 14

La escala usual va de 0 a 14: disoluciones ácidas tienen pH<7\mathrm{pH} < 7, neutras pH=7\mathrm{pH} = 7 y básicas pH>7\mathrm{pH} > 7. Cada unidad de pH supone un factor 10 en la concentración de protones.

Escala de pH de 0 a 14Barra horizontal graduada de cero a catorce. La zona de la izquierda, por debajo de siete, corresponde a las disoluciones acidas; el valor siete marca la neutralidad a veinticinco grados; la zona de la derecha corresponde a las disoluciones basicas. Se situan como ejemplos el zumo de limon en torno a dos, el agua pura en siete y el amoniaco domestico en torno a once.ÁCIDOneutroBÁSICO024678101214zumo de limónagua puraamoníaco domésticocada unidad de pH equivale a un factor 10 en [H₃O⁺]
Figura 2. La escala de pH a 25 °C. Es una escala logarítmica: cada unidad supone un factor diez en la concentración de iones hidronio, de modo que un zumo de limón (pH ≈ 2) es unas cien mil veces más ácido que el agua pura. Elaboración propia

Para un ácido débil de concentración inicial cc y constante KaK_a, si la disociación es pequeña, una buena aproximación es:

[H3O+]Kac    pH12(pKalogc)[\mathrm{H_3O^+}] \approx \sqrt{K_a\,c} \;\Longrightarrow\; \mathrm{pH} \approx \tfrac{1}{2}\left(\mathrm{p}K_a - \log c\right)

3.3. Medida del pH

Existen dos vías experimentales principales:

  • Métodos colorimétricos. Emplean indicadores (papeles o disoluciones) cuyo color depende del pH; el papel indicador universal da una estimación rápida comparando con una escala de colores. Precisión limitada (±0,5\pm 0{,}5 unidades).
  • Métodos potenciométricos. El pH-metro mide la diferencia de potencial entre un electrodo indicador (de vidrio, sensible a H3O+\mathrm{H_3O^+}) y un electrodo de referencia. La lectura sigue una relación de tipo Nernst y requiere calibración previa con disoluciones tampón patrón. Ofrece precisión de ±0,01\pm 0{,}01 unidades y es el método estándar en el laboratorio.

4. Indicadores

Un indicador ácido-base es un ácido (o base) orgánico débil cuya forma protonada HIn\mathrm{HIn} y su base conjugada In\mathrm{In^-} presentan colores diferentes. Su equilibrio depende del pH:

HInH++In,KIn=[H+][In][HIn]\mathrm{HIn} \rightleftharpoons \mathrm{H^+} + \mathrm{In^-}, \qquad K_{\mathrm{In}} = \frac{[\mathrm{H^+}]\,[\mathrm{In^-}]}{[\mathrm{HIn}]}

Reordenando, la relación entre ambas formas —y por tanto el color observado— queda fijada por el pH:

pH=pKIn+log[In][HIn]\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_{\mathrm{In}} + \log\frac{[\mathrm{In^-}]}{[\mathrm{HIn}]}

El ojo percibe el cambio de color en el intervalo en que ambas formas coexisten en proporción apreciable, aproximadamente:

pH=pKIn±1\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_{\mathrm{In}} \pm 1

Cada indicador tiene, pues, un intervalo de viraje característico. Ejemplos habituales:

  • Naranja de metilo: vira de rojo a amarillo entre pH 3,13{,}1 y 4,44{,}4.
  • Tornasol: rojo (ácido) / azul (básico), viraje en torno a pH 585{-}8.
  • Fenolftaleína: incolora a rosa-fucsia entre pH 8,28{,}2 y 10,010{,}0.

La elección del indicador para una valoración es crítica: su intervalo de viraje debe coincidir con el salto de pH del punto de equivalencia de esa valoración concreta.

5. Procedimientos para la realización experimental de una curva de valoración ácido-base

Una valoración (o volumetría) ácido-base determina la concentración desconocida de una disolución midiendo el volumen de otra de concentración conocida (patrón) necesario para alcanzar la neutralización estequiométrica.

5.1. Fundamento

En el punto de equivalencia se han añadido cantidades estequiométricamente equivalentes de ácido y base. Para una reacción monoprótica 1:11{:}1:

caVa=cbVbc_a\,V_a = c_b\,V_b

y, en general, con estequiometría cualquiera, naˊcidon_{\text{ácido}} de protones igual a nbasen_{\mathrm{base}} de OH\mathrm{OH^-}. El punto final es el instante en que el indicador vira; se busca que coincida lo más posible con el de equivalencia.

5.2. Material y procedimiento

Se dispone de bureta (para el valorante, con lectura precisa de volumen), matraz Erlenmeyer (con la muestra y unas gotas de indicador), pipeta aforada y soporte. El procedimiento consiste en añadir valorante gota a gota, agitando, hasta el viraje persistente del indicador; se anota el volumen gastado y se repite para promediar. Alternativamente, un pH-metro permite registrar la curva completa (valoración potenciométrica), más objetiva.

5.3. La curva de valoración

Representa el pH frente al volumen de valorante añadido. Su forma depende de la fuerza de ácido y base:

  • Ácido fuerte–base fuerte: salto de pH muy brusco; punto de equivalencia a pH=7\mathrm{pH} = 7 (la sal no se hidroliza). Sirve la fenolftaleína o el naranja de metilo.
  • Ácido débil–base fuerte: el punto de equivalencia está en pH>7\mathrm{pH} > 7 (la base conjugada se hidroliza); se emplea fenolftaleína. Antes de la equivalencia aparece una región tampón en torno a pH=pKa\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_a (en el punto de semiequivalencia, pH=pKa\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_a).
  • Ácido fuerte–base débil: punto de equivalencia en pH<7\mathrm{pH} < 7; conviene el naranja de metilo.
Curva de valoración de un ácido débil con base fuerteGrafica del pH frente al volumen de base añadida. La curva parte de un pH cercano a tres, asciende suavemente en la region tampon, pasa por la semiequivalencia donde el pH iguala al pKa, sufre un salto brusco en el punto de equivalencia, situado por encima de pH siete, y despues se aplana en valores muy basicos. Dos bandas horizontales marcan los intervalos de viraje del naranja de metilo, entre 3,1 y 4,4, y de la fenolftaleina, entre 8,2 y 10,0; solo la segunda coincide con el salto.pH1470fenolftaleína (8,2–10,0)naranja de metilo (3,1–4,4)punto de equivalenciapH > 7: la base conjugada se hidrolizasemiequivalencia: pH = pKazona tampónV equivalenciavolumen de base añadido
Figura 3. Curva de valoración de un ácido débil (0,1 M, pKa ≈ 4,8) con una base fuerte. En la semiequivalencia el pH iguala al pKa (zona tampón); el punto de equivalencia queda por encima de 7 por hidrólisis de la base conjugada. El intervalo de viraje de la fenolftaleína cae dentro del salto, mientras que el del naranja de metilo queda muy por debajo: por eso aquí sirve la primera y no el segundo. Elaboración propia

En ácidos polipróticos (por ejemplo H3PO4\mathrm{H_3PO_4}) la curva presenta varios saltos, uno por cada protón cedido.

6. Hidrólisis

La hidrólisis es la reacción de los iones de una sal con el agua, que puede alterar el pH respecto a la neutralidad. Su origen está en la teoría de Brønsted-Lowry: los iones procedentes de ácidos o bases débiles son bases o ácidos conjugados apreciables. Se distinguen cuatro casos:

  • Sal de ácido fuerte y base fuerte (p. ej. NaCl\mathrm{NaCl}): ni Na+\mathrm{Na^+} ni Cl\mathrm{Cl^-} reaccionan con el agua. Disolución neutra.
  • Sal de ácido débil y base fuerte (p. ej. CH3COONa\mathrm{CH_3COONa}): el anión se hidroliza dando carácter básico:
CH3COO+H2OCH3COOH+OH\mathrm{CH_3COO^-} + \mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{CH_3COOH} + \mathrm{OH^-}
  • Sal de ácido fuerte y base débil (p. ej. NH4Cl\mathrm{NH_4Cl}): el catión se hidroliza dando carácter ácido:
NH4++H2ONH3+H3O+\mathrm{NH_4^+} + \mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{NH_3} + \mathrm{H_3O^+}
  • Sal de ácido débil y base débil: el pH depende de los valores relativos de KaK_a y KbK_b.

La constante de hidrólisis se relaciona con las de acidez o basicidad y con KwK_w. Para el anión de un ácido débil:

Kh=Kb=KwKaK_h = K_b = \frac{K_w}{K_a}

expresión que deriva de la relación entre pares conjugados, KaKb=KwK_a \cdot K_b = K_w, y por tanto pKa+pKb=14\mathrm{p}K_a + \mathrm{p}K_b = 14.

7. Soluciones amortiguadoras

Una disolución amortiguadora, reguladora o tampón (buffer) es aquella que mantiene el pH casi constante frente a la adición de pequeñas cantidades de ácido o base, o a la dilución. Se compone de un par conjugado en concentraciones comparables: un ácido débil y su base conjugada (CH3COOH/CH3COO\mathrm{CH_3COOH} / \mathrm{CH_3COO^-}) o una base débil y su ácido conjugado (NH3/NH4+\mathrm{NH_3} / \mathrm{NH_4^+}).

Su pH se calcula con la ecuación de Henderson-Hasselbalch, obtenida al tomar logaritmos en la expresión de KaK_a:

pH=pKa+log[base][aˊcido]=pKa+log[A][HA]\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_a + \log\frac{[\text{base}]}{[\text{ácido}]} = \mathrm{p}K_a + \log\frac{[\mathrm{A^-}]}{[\mathrm{HA}]}

El mecanismo amortiguador se basa en que ambos miembros del par pueden “consumir” al ácido o a la base añadidos:

A+H3O+HA+H2O,HA+OHA+H2O\mathrm{A^-} + \mathrm{H_3O^+} \rightarrow \mathrm{HA} + \mathrm{H_2O}, \qquad \mathrm{HA} + \mathrm{OH^-} \rightarrow \mathrm{A^-} + \mathrm{H_2O}

La capacidad amortiguadora es máxima cuando [A]=[HA][\mathrm{A^-}] = [\mathrm{HA}], es decir, cuando pH=pKa\mathrm{pH} = \mathrm{p}K_a; por ello se elige un par cuyo pKa\mathrm{p}K_a esté próximo al pH que se desea mantener. Los tampones son esenciales en los seres vivos: el sistema bicarbonato H2CO3/HCO3\mathrm{H_2CO_3}/\mathrm{HCO_3^-} mantiene el pH de la sangre en torno a 7,47{,}4, y su alteración provoca acidosis o alcalosis.

8. Lluvia ácida y contaminación

El agua de lluvia no contaminada es ligeramente ácida (pH5,6\mathrm{pH} \approx 5{,}6) por el CO2\mathrm{CO_2} atmosférico disuelto, que forma ácido carbónico:

CO2+H2OH2CO3H++HCO3\mathrm{CO_2} + \mathrm{H_2O} \rightleftharpoons \mathrm{H_2CO_3} \rightleftharpoons \mathrm{H^+} + \mathrm{HCO_3^-}

Se habla de lluvia ácida cuando el pH desciende por debajo de 5,65{,}6 (llegando a valores de 44 o menores) debido a los óxidos de azufre (SOx\mathrm{SO_x}) y de nitrógeno (NOx\mathrm{NO_x}) emitidos en la combustión de combustibles fósiles. El dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno se oxidan en la atmósfera y forman ácido sulfúrico y ácido nítrico:

2SO2+O22SO3,SO3+H2OH2SO42\,\mathrm{SO_2} + \mathrm{O_2} \rightarrow 2\,\mathrm{SO_3}, \qquad \mathrm{SO_3} + \mathrm{H_2O} \rightarrow \mathrm{H_2SO_4} 3NO2+H2O2HNO3+NO3\,\mathrm{NO_2} + \mathrm{H_2O} \rightarrow 2\,\mathrm{HNO_3} + \mathrm{NO}

Las consecuencias son de gran alcance: acidificación de lagos y ríos (con daño a peces y anfibios), deterioro de suelos y bosques (lixiviación de nutrientes y liberación de Al3+\mathrm{Al^{3+}} tóxico), y corrosión de edificios y monumentos de piedra caliza, atacada por el ácido:

CaCO3+H2SO4CaSO4+H2O+CO2\mathrm{CaCO_3} + \mathrm{H_2SO_4} \rightarrow \mathrm{CaSO_4} + \mathrm{H_2O} + \mathrm{CO_2}

Las medidas correctoras incluyen desulfuración de gases de combustión, catalizadores en los vehículos, uso de combustibles con menor contenido en azufre y promoción de energías renovables. La normativa europea y los acuerdos internacionales han reducido notablemente las emisiones de SO2\mathrm{SO_2} desde los años ochenta, ilustrando cómo el conocimiento químico fundamenta la política ambiental.

Aplicación didáctica

En el currículo LOMLOE (Real Decreto 217/2022), las reacciones ácido-base se introducen cualitativamente en la ESO —dentro del saber “la reacción química” y en contextos cotidianos como la neutralización o los productos de limpieza— y se formalizan en 2.º de Bachillerato, en la materia de Química, con el tratamiento cuantitativo del equilibrio iónico, el pH y las valoraciones. Es un contenido idóneo para desarrollar la competencia STEM y la competencia en investigación, mediante situaciones de aprendizaje que integran laboratorio (valoraciones, medida de pH de productos domésticos) y contextos socioambientales (lluvia ácida, pH del suelo, acuicultura).

Conviene anticipar ideas previas y errores frecuentes: identificar “corrosivo” con “ácido” (también las bases fuertes lo son); creer que un ácido concentrado es siempre más “fuerte” que uno diluido, confundiendo concentración con fuerza (grado de disociación); pensar que el punto de equivalencia siempre está a pH=7\mathrm{pH} = 7 (solo en ácido fuerte–base fuerte); o interpretar la escala de pH como lineal en lugar de logarítmica. El trabajo experimental con indicadores naturales (col lombarda), pH-metros y valoraciones, junto con el uso de simulaciones, resulta especialmente eficaz para consolidar estas ideas y vincular teoría, medida y aplicación.

Conclusión

El concepto de ácido y base ha ganado en generalidad desde Arrhenius —limitado al agua— hasta Brønsted-Lowry —centrado en la transferencia de protones y los pares conjugados— y Lewis —basado en los pares de electrones. Sobre el equilibrio de autoionización del agua se construye la escala de pH, que se mide con indicadores o potenciométricamente y que gobierna fenómenos como la hidrólisis de las sales, la acción de las disoluciones amortiguadoras y las volumetrías ácido-base. Este armazón conceptual, además de su enorme importancia teórica en el equilibrio químico, conecta con aplicaciones biológicas y ambientales de primer orden —del tampón sanguíneo a la lluvia ácida— que hacen del tema un puente idóneo entre la química fundamental y sus repercusiones en la vida y el medio.

Bibliografía
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  5. Orden de 9 de septiembre de 1993 (BOE núm. 226), por la que se aprueban los temarios del cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria, especialidad Física y Química (590-007).
  6. Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, currículo de Educación Secundaria Obligatoria (Física y Química, LOMLOE).