oposicionesfyq.es
ES · CA
Bloque G · Química física: disoluciones, cinética y equilibrio

Tema 57

Conceptos de oxidación y reducción. Reacciones redox. Algún proceso redox de interés industrial (pilas y cubas electrolíticas, corrosión y formas de evitarla, metalurgia y siderurgia).

Las reacciones de oxidación-reducción, o redox, constituyen —junto con las ácido-base— una de las dos grandes familias de la reactividad química. En ellas hay transferencia de electrones entre las especies que reaccionan, y de ese trasiego electrónico depende una enorme variedad de fenómenos: la respiración celular y la fotosíntesis, la combustión, la obtención de metales a partir de sus minerales, el funcionamiento de pilas y baterías, la corrosión que degrada las estructuras metálicas y los procesos de galvanoplastia. El tema conecta así la química con la tecnología y con la vida cotidiana, y da acceso al campo de la electroquímica, que estudia la relación entre las reacciones químicas y la corriente eléctrica.

Dentro del temario del cuerpo 590-007, este tema cierra el bloque de química dedicado a la reactividad y sirve de puente entre la termodinámica química y las aplicaciones industriales. Su desarrollo exige dominar el concepto de número de oxidación, el ajuste de ecuaciones redox por el método del ion-electrón y la termodinámica electroquímica (potenciales de electrodo y ecuación de Nernst), para llegar después a los procesos de interés industrial que el enunciado enumera de forma explícita.

1. Conceptos de oxidación y reducción

El concepto de oxidación ha evolucionado a lo largo de la historia de la química ampliándose de forma sucesiva.

Concepto clásico (basado en el oxígeno). En el siglo XVIII, con la refutación de la teoría del flogisto por Lavoisier, se definió la oxidación como la ganancia de oxígeno por parte de una sustancia y la reducción como su pérdida de oxígeno. Así, en la combustión del magnesio 2Mg+O22MgO\mathrm{2\,Mg + O_2 \rightarrow 2\,MgO} el magnesio se oxida; y en la reducción del óxido de cobre(II) con carbono el metal se libera. Esta definición, aunque histórica, sigue siendo útil.

Concepto basado en el hidrógeno. Por extensión, se consideró oxidación la pérdida de hidrógeno y reducción su ganancia, criterio muy empleado en química orgánica (por ejemplo, la deshidrogenación de un alcohol a aldehído es una oxidación).

Concepto electrónico (moderno). La definición general y unificadora se basa en la transferencia de electrones:

  • Oxidación: pérdida de electrones por una especie (aumenta su número de oxidación).
  • Reducción: ganancia de electrones por una especie (disminuye su número de oxidación).

Ambos procesos son simultáneos y complementarios: no puede haber oxidación sin una reducción que reciba los electrones cedidos. La especie que se oxida actúa como agente reductor (cede electrones y reduce a otra) y la que se reduce actúa como agente oxidante (capta electrones y oxida a otra).

Número de oxidación

El número (o estado) de oxidación es la carga que tendría un átomo si todos los enlaces de su molécula fueran iónicos, es decir, si los electrones compartidos se asignasen íntegramente al átomo más electronegativo. Es una herramienta contable que permite reconocer una reacción redox y ajustar sus ecuaciones. Se asigna siguiendo un conjunto de reglas:

  • Los elementos en estado libre (átomos o moléculas de un solo elemento) tienen número de oxidación 0: Fe\mathrm{Fe}, O2\mathrm{O_2}, O3\mathrm{O_3}.
  • En un ion monoatómico, coincide con su carga: en Fe3+\mathrm{Fe^{3+}} es +3+3.
  • El flúor siempre presenta 1-1 en sus compuestos.
  • El oxígeno vale 2-2, salvo en peróxidos (1-1, como en H2O2\mathrm{H_2O_2}) y en su combinación con flúor (+2+2 en OF2\mathrm{OF_2}).
  • El hidrógeno vale +1+1 frente a no metales y 1-1 en los hidruros metálicos (NaH\mathrm{NaH}).
  • La suma de los números de oxidación es 00 en una especie neutra e igual a la carga en un ion poliatómico.

Por ejemplo, en el ion permanganato MnO4\mathrm{MnO_4^-}, sabiendo que cada oxígeno aporta 2-2: x+4(2)=1x + 4\cdot(-2) = -1, de donde el manganeso presenta número de oxidación +7+7. El cambio en el número de oxidación entre reactivos y productos es la señal inequívoca de un proceso redox.

Semirreacciones

Toda reacción redox puede desglosarse en dos semirreacciones, una de oxidación y otra de reducción, que muestran explícitamente los electrones transferidos. Para la reacción entre cinc metálico y ion cobre(II):

Oxidacioˊn:ZnZn2++2e\text{Oxidación:}\quad \mathrm{Zn} \rightarrow \mathrm{Zn^{2+}} + 2\,e^- Reduccioˊn:Cu2++2eCu\text{Reducción:}\quad \mathrm{Cu^{2+}} + 2\,e^- \rightarrow \mathrm{Cu}

La suma de ambas, con los electrones cancelados, reproduce la reacción global Zn+Cu2+Zn2++Cu\mathrm{Zn + Cu^{2+} \rightarrow Zn^{2+} + Cu}. Este desdoblamiento es la base del método de ajuste que se expone a continuación.

2. Reacciones redox

Una reacción redox es aquella en la que se produce transferencia de electrones, lo que se traduce en la variación del número de oxidación de al menos dos elementos. Su tratamiento cuantitativo requiere un procedimiento de ajuste, el estudio de su estequiometría y la valoración de su espontaneidad.

Ajuste por el método del ion-electrón

El método del ion-electrón (o de las semirreacciones) ajusta la ecuación imponiendo simultáneamente el balance de masa y el de carga, aprovechando que la reacción suele transcurrir en disolución acuosa. El procedimiento en medio ácido es el siguiente:

  1. Identificar las especies que cambian de número de oxidación y escribir las dos semirreacciones en forma iónica.
  2. Ajustar los átomos distintos de O\mathrm{O} e H\mathrm{H}.
  3. Ajustar los oxígenos añadiendo H2O\mathrm{H_2O} y los hidrógenos añadiendo H+\mathrm{H^+}.
  4. Ajustar la carga añadiendo electrones.
  5. Multiplicar cada semirreacción para igualar los electrones y sumarlas.

Como ejemplo, la reacción del permanganato con el ion hierro(II) en medio ácido:

MnO4+8H++5eMn2++4H2O\mathrm{MnO_4^-} + 8\,\mathrm{H^+} + 5\,e^- \rightarrow \mathrm{Mn^{2+}} + 4\,\mathrm{H_2O} Fe2+Fe3++e\mathrm{Fe^{2+}} \rightarrow \mathrm{Fe^{3+}} + e^-

Multiplicando la segunda por 55 y sumando, se obtiene la ecuación iónica ajustada:

MnO4+5Fe2++8H+Mn2++5Fe3++4H2O\mathrm{MnO_4^-} + 5\,\mathrm{Fe^{2+}} + 8\,\mathrm{H^+} \rightarrow \mathrm{Mn^{2+}} + 5\,\mathrm{Fe^{3+}} + 4\,\mathrm{H_2O}

En medio básico se procede de forma análoga, pero se neutralizan los H+\mathrm{H^+} sumando a ambos miembros tantos OH\mathrm{OH^-} como sea necesario, de modo que H++OHH2O\mathrm{H^+ + OH^- \rightarrow H_2O}, ajustando finalmente las moléculas de agua.

Estequiometría y valoraciones redox

Una vez ajustada la ecuación, los coeficientes permiten los cálculos estequiométricos habituales. Una aplicación muy relevante es la valoración redox (o volumetría de oxidación-reducción), en la que se determina la concentración de un reductor (o de un oxidante) haciéndolo reaccionar con una disolución de concentración conocida hasta el punto de equivalencia. La permanganimetría —basada en la reacción anterior— es autoindicadora, pues el permanganato, intenso violeta, se decolora al reducirse a Mn2+\mathrm{Mn^{2+}}; la persistencia del color rosa señala el final de la valoración. En el punto de equivalencia se cumple la relación estequiométrica de electrones intercambiados.

Espontaneidad: potenciales de electrodo

Que una reacción redox transcurra o no de forma espontánea depende de la tendencia relativa de cada especie a captar electrones. Esa tendencia se cuantifica mediante el potencial de reducción estándar, EE^\circ, definido para cada semirreacción en condiciones estándar (concentraciones 1 molL11\ \mathrm{mol\,L^{-1}}, presión 1 bar1\ \mathrm{bar}, 298,15 K298{,}15\ \mathrm{K}) y medido respecto al electrodo estándar de hidrógeno, al que se asigna por convenio E=0,00 VE^\circ = 0{,}00\ \mathrm{V}. Los valores se recogen en la serie electroquímica: cuanto mayor (más positivo) es EE^\circ, mayor es el poder oxidante de la especie.

La fuerza electromotriz estándar de una reacción se obtiene combinando el potencial del proceso de reducción (cátodo) y el de oxidación (ánodo):

Epila=EcaˊtodoEaˊnodoE^\circ_{\text{pila}} = E^\circ_{\text{cátodo}} - E^\circ_{\text{ánodo}}

La reacción es espontánea cuando Epila>0E^\circ_{\text{pila}} > 0. Esta condición se relaciona con la termodinámica a través de la energía de Gibbs:

ΔG=nFEpila\Delta G^\circ = -n\,F\,E^\circ_{\text{pila}}

donde nn es el número de moles de electrones transferidos y F=96485 Cmol1F = 96\,485\ \mathrm{C\,mol^{-1}} es la constante de Faraday. Un potencial positivo implica ΔG<0\Delta G^\circ < 0, es decir, espontaneidad.

Ecuación de Nernst

Fuera de las condiciones estándar, el potencial depende de las concentraciones según la ecuación de Nernst, deducida por Walther Nernst:

E=ERTnFlnQE = E^\circ - \frac{R\,T}{n\,F}\,\ln Q

donde QQ es el cociente de reacción y RR la constante de los gases. A la temperatura de 298 K298\ \mathrm{K}, y expresando en logaritmo decimal, adopta la forma práctica:

E=E0,0592nlogQE = E^\circ - \frac{0{,}0592}{n}\,\log Q

En el equilibrio E=0E = 0 y Q=KQ = K, lo que enlaza el potencial estándar con la constante de equilibrio: logK=nE0,0592\log K = \dfrac{n\,E^\circ}{0{,}0592}. La ecuación de Nernst explica, por ejemplo, cómo varía el voltaje de una pila a medida que se consume.

3. Algún proceso redox de interés industrial

La electroquímica distingue dos tipos de dispositivos según el sentido de la conversión de energía: en las pilas galvánicas una reacción redox espontánea genera corriente eléctrica (ΔG<0\Delta G < 0), mientras que en las cubas electrolíticas una corriente externa fuerza una reacción no espontánea (ΔG>0\Delta G > 0). En ambos casos se conserva un criterio común: el ánodo es el electrodo donde ocurre la oxidación y el cátodo donde ocurre la reducción.

Comparación entre una pila galvánica y una cuba electrolíticaDos celdas electroquimicas. En la pila galvanica la reaccion es espontanea y el circuito exterior contiene un voltimetro: el anodo es el polo negativo y el catodo el positivo. En la cuba electrolitica una fuente de corriente continua fuerza la reaccion: el anodo pasa a ser el polo positivo y el catodo el negativo. En ambas la oxidacion ocurre en el anodo y la reduccion en el catodo.voltímetrofuente de corriente continuaVespontánea (ΔG < 0)forzada (ΔG > 0)ánodo (−)cátodo (+)ánodo (+)cátodo (−)oxidaciónreducciónoxidaciónreducciónPila galvánicaCuba electrolítica
Figura 1. Pila galvánica frente a cuba electrolítica. El criterio químico no cambia (el ánodo es siempre el electrodo donde ocurre la oxidación), pero los signos sí se invierten: en la pila el ánodo es el polo negativo y en la electrólisis, el positivo, porque allí es la fuente externa la que impone la polaridad. Elaboración propia

Pilas galvánicas

La pila Daniell, ideada por John F. Daniell en 1836, es el ejemplo canónico. Consta de un electrodo de cinc sumergido en disolución de Zn2+\mathrm{Zn^{2+}} y otro de cobre en disolución de Cu2+\mathrm{Cu^{2+}}, conectados por un hilo conductor y un puente salino que cierra el circuito y mantiene la neutralidad eléctrica. Las semirreacciones y la reacción global son:

Aˊnodo (oxidacioˊn):ZnZn2++2e\text{Ánodo (oxidación):}\quad \mathrm{Zn} \rightarrow \mathrm{Zn^{2+}} + 2\,e^- Caˊtodo (reduccioˊn):Cu2++2eCu\text{Cátodo (reducción):}\quad \mathrm{Cu^{2+}} + 2\,e^- \rightarrow \mathrm{Cu}

Con E(Cu2+/Cu)=+0,34 VE^\circ(\mathrm{Cu^{2+}/Cu}) = +0{,}34\ \mathrm{V} y E(Zn2+/Zn)=0,76 VE^\circ(\mathrm{Zn^{2+}/Zn}) = -0{,}76\ \mathrm{V}, la fuerza electromotriz estándar es:

Epila=0,34(0,76)=1,10 VE^\circ_{\text{pila}} = 0{,}34 - (-0{,}76) = 1{,}10\ \mathrm{V}
Esquema de la pila DaniellDos vasos unidos por un puente salino. En el de la izquierda, un electrodo de cinc sumergido en una disolucion de iones cinc actua de anodo y polo negativo. En el de la derecha, un electrodo de cobre en disolucion de iones cobre actua de catodo y polo positivo. Un hilo conductor con un voltimetro une ambos electrodos y por el circulan los electrones del cinc al cobre. La fuerza electromotriz estandar es de uno coma diez voltios.Ve⁻ZnCupuente salinoZn²⁺(ac)Cu²⁺(ac)E°pila = 1,10 V(condiciones estándar)ánodo (−) · oxidacióncátodo (+) · reducciónZn → Zn²⁺ + 2e⁻Cu²⁺ + 2e⁻ → Cu
Figura 2. Esquema de la pila Daniell. El cinc, más reductor, se oxida en el ánodo y los electrones recorren el circuito exterior hasta el cátodo de cobre, donde se reducen los iones Cu²⁺. El puente salino cierra el circuito y mantiene la neutralidad eléctrica de ambas disoluciones. Elaboración propia

Su representación esquemática (notación de pila) es ZnZn2+Cu2+Cu\mathrm{Zn}\,|\,\mathrm{Zn^{2+}}\,\|\,\mathrm{Cu^{2+}}\,|\,\mathrm{Cu}, con el ánodo a la izquierda. Sobre este principio se construyen las pilas y baterías comerciales (pila salina, alcalina, de botón, acumulador de plomo o baterías de ion-litio), aplicaciones tecnológicas de primer orden.

Cubas electrolíticas

La electrólisis es el proceso inverso: una fuente de corriente continua provoca una reacción redox no espontánea. Sus aplicaciones industriales son enormes: la obtención de metales muy reactivos (aluminio por el proceso Hall-Héroult, sodio), la producción de cloro e hidróxido de sodio a partir de salmuera (proceso cloro-álcali) y el recubrimiento electrolítico o galvanoplastia. En la electrólisis del cloruro de sodio fundido:

Caˊtodo:Na++eNa\text{Cátodo:}\quad \mathrm{Na^+} + e^- \rightarrow \mathrm{Na} Aˊnodo:2ClCl2+2e\text{Ánodo:}\quad 2\,\mathrm{Cl^-} \rightarrow \mathrm{Cl_2} + 2\,e^-

Los aspectos cuantitativos los rigen las leyes de Faraday, que establecen que la masa depositada o liberada es proporcional a la carga que atraviesa la cuba:

m=MnFq=MItnFm = \frac{M}{n\,F}\,q = \frac{M\,I\,t}{n\,F}

donde MM es la masa molar, II la intensidad, tt el tiempo y nn el número de electrones intercambiados por cada ion. Esta relación cuantifica el consumo energético de todos los procesos electrometalúrgicos.

Corrosión y formas de evitarla

La corrosión es la degradación espontánea de los metales por reacción con su entorno; es, en esencia, un proceso electroquímico que actúa como una pila en cortocircuito. La corrosión del hierro (formación de herrumbre) requiere agua y oxígeno: en las zonas anódicas el hierro se oxida y en las catódicas se reduce el oxígeno disuelto:

Aˊnodo:FeFe2++2e\text{Ánodo:}\quad \mathrm{Fe} \rightarrow \mathrm{Fe^{2+}} + 2\,e^- Caˊtodo:O2+2H2O+4e4OH\text{Cátodo:}\quad \mathrm{O_2} + 2\,\mathrm{H_2O} + 4\,e^- \rightarrow 4\,\mathrm{OH^-}

El Fe2+\mathrm{Fe^{2+}} se oxida después a Fe3+\mathrm{Fe^{3+}}, precipitando como óxido de hierro(III) hidratado, Fe2O3nH2O\mathrm{Fe_2O_3 \cdot n\,H_2O}, la herrumbre. A diferencia del hierro, el aluminio forma una capa de óxido adherente e impermeable que lo pasiva y protege el metal subyacente. Entre las formas de evitar la corrosión destacan:

  • Recubrimientos protectores: pinturas, esmaltes o capas de otro metal (el galvanizado deposita cinc sobre el hierro).
  • Protección catódica con ánodos de sacrificio: se conecta el hierro a un metal más reductor (cinc o magnesio, de EE^\circ más negativo) que se oxida preferentemente, actuando como ánodo y preservando la estructura protegida.
  • Pasivación y aleaciones inoxidables (aceros con cromo y níquel que generan una capa de óxido protectora).
  • Protección catódica por corriente impresa, que fuerza el metal a comportarse como cátodo.
Corrosión del hierro bajo una gota de agua y protección con ánodo de sacrificioA la izquierda, una gota de agua sobre una plancha de hierro: en el centro de la gota el hierro se oxida a iones hierro dos mas y en los bordes, donde llega mas oxigeno, este se reduce a iones hidroxido. A la derecha, un bloque de cinc unido a la misma plancha se oxida cediendo electrones al hierro, que asi queda protegido actuando como catodo.hierrogota de aguaFe²⁺O₂O₂ánodo (centro): Fe → Fe²⁺ + 2e⁻cátodo (bordes): O₂ + 2H₂O + 4e⁻ → 4OH⁻Corrosión del hierrohierroZnZn²⁺e⁻ánodo de sacrificio: se oxida el cincel hierro queda protegido como cátodoProtección catódica
Figura 3. La corrosión como pila en cortocircuito y su prevención. Bajo una gota de agua, la zona central —peor aireada— actúa de ánodo y el hierro se oxida, mientras que en los bordes, ricos en oxígeno, se produce la reducción. Un metal más reductor unido a la pieza (cinc, magnesio) se oxida en su lugar: es el ánodo de sacrificio. Elaboración propia

Metalurgia y siderurgia

La metalurgia obtiene los metales a partir de sus minerales, la mayoría de los cuales son óxidos o sulfuros en los que el metal presenta número de oxidación positivo; extraerlo exige, por tanto, una reducción. La siderurgia, rama dedicada al hierro y sus aleaciones, emplea el alto horno, donde el mineral de hierro se reduce con coque (carbono). El agente reductor efectivo es el monóxido de carbono, generado en el propio horno:

C+O2CO2\mathrm{C} + \mathrm{O_2} \rightarrow \mathrm{CO_2} CO2+C2CO\mathrm{CO_2} + \mathrm{C} \rightarrow 2\,\mathrm{CO} Fe2O3+3CO2Fe+3CO2\mathrm{Fe_2O_3} + 3\,\mathrm{CO} \rightarrow 2\,\mathrm{Fe} + 3\,\mathrm{CO_2}

Se añade caliza (CaCO3\mathrm{CaCO_3}) como fundente: su descomposición térmica da CaO\mathrm{CaO}, que reacciona con la ganga silícea formando la escoria (CaO+SiO2CaSiO3\mathrm{CaO + SiO_2 \rightarrow CaSiO_3}), separable del metal fundido. El producto, el arrabio, es hierro con mucho carbono, quebradizo. En la acería, la conversión en acero consiste precisamente en oxidar y eliminar el exceso de carbono e impurezas insuflando oxígeno, otro proceso redox. Así, la siderurgia completa muestra la centralidad de las reacciones redox en la industria.

Aplicación didáctica

En el currículo LOMLOE (Real Decreto 217/2022), las reacciones redox se introducen de forma cualitativa en la ESO —asociadas a la combustión, la oxidación de metales y la corrosión— y se formalizan en 2.º de Bachillerato, donde se abordan el ajuste por el método del ion-electrón, la estequiometría de valoraciones, las pilas, la electrólisis y las leyes de Faraday. Es un contenido especialmente potente para desarrollar la competencia STEM y la conexión ciencia-tecnología-sociedad, pues permite plantear situaciones de aprendizaje en torno a las baterías, el reciclaje de metales, la protección de estructuras o la transición energética (electrolizadores y pilas de combustible).

Conviene anticipar las ideas previas y errores frecuentes del alumnado: identificar oxidación exclusivamente con la intervención de oxígeno; confundir los signos de los electrodos entre pilas y cubas (el ánodo es negativo en la pila pero positivo en la electrólisis, aunque en ambos casos es donde ocurre la oxidación); creer que un EE^\circ más negativo implica menos reactividad cuando indica mayor poder reductor; o asignar mal los números de oxidación en peróxidos e hidruros. Actividades como la construcción de una pila Daniell, la electrólisis del agua o la observación de la corrosión asistida y su prevención con ánodos de sacrificio resultan muy eficaces para consolidar estos conceptos y corregir las concepciones alternativas.

Conclusión

Los conceptos de oxidación y reducción, entendidos hoy como transferencia de electrones y contabilizados mediante el número de oxidación, articulan una de las grandes clases de reacciones químicas. El método del ion-electrón permite ajustarlas, mientras que los potenciales de electrodo, la relación ΔG=nFE\Delta G^\circ = -nFE^\circ y la ecuación de Nernst suministran el criterio termodinámico de espontaneidad y el puente con la electroquímica. Sobre este armazón se levantan procesos industriales de primer orden —pilas y baterías, electrólisis, prevención de la corrosión y la metalurgia y siderurgia—, que evidencian el papel decisivo de las reacciones redox en la tecnología y en la vida cotidiana, y justifican su lugar central en el temario y en el currículo de secundaria y bachillerato.

Bibliografía
  1. Petrucci, R. H., Herring, F. G., Madura, J. D. y Bissonnette, C. (2017). Química general (11.ª ed.). Pearson.
  2. Chang, R. y Goldsby, K. A. (2017). Química (12.ª ed.). McGraw-Hill.
  3. Atkins, P. y Jones, L. (2012). Principios de química (5.ª ed.). Editorial Médica Panamericana.
  4. Reboiras, M. D. (2006). Química: la ciencia básica. Thomson.
  5. Orden de 9 de septiembre de 1993 (BOE núm. 226), por la que se aprueban los temarios del cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria, especialidad Física y Química (590-007).
  6. Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, currículo de Educación Secundaria Obligatoria (Física y Química, LOMLOE).