Supuesto 7
La preparación de disoluciones de concentración conocida es una destreza básica de todo laboratorio de Química y el punto de partida de las valoraciones ácido-base, la espectrofotometría o los estudios de cinética. Esta práctica integra las dos vías complementarias de trabajo —la pesada de un soluto sólido y la dilución de una disolución madre— con la aplicación rigurosa de las normas de seguridad y del etiquetado CLP, el marco legal vigente para la clasificación y el envasado de productos químicos.
Enunciado
En el laboratorio se dispone de hidróxido de sodio (NaOH) en lentejas, agua destilada y el material de vidrio habitual. El objetivo es doble: dominar el cálculo de la masa de soluto y del volumen de disolución madre necesarios, y reconocer y aplicar el etiquetado de seguridad de un reactivo corrosivo.
Se pide:
- a) Preparar de disolución de NaOH de concentración a partir del sólido.
- b) A partir de la anterior, preparar de disolución por dilución.
- c) Identificar los pictogramas y las frases del etiquetado CLP del NaOH y aplicar las medidas de seguridad correspondientes.
Material e instrumentos. Granatario (sensibilidad ), vidrio de reloj y espátula; matraces aforados de y (clase A); pipeta aforada de con propipeta; vaso de precipitados, varilla, embudo y frasco lavador. Equipo de protección individual (EPI): bata, guantes de nitrilo y gafas de seguridad.
Desarrollo
Fundamento teórico
La molaridad relaciona la cantidad de soluto (en mol) con el volumen de disolución (en litros):
De aquí se despeja la masa de soluto que hay que pesar, siendo la masa molar:
Para el NaOH, (Na + O + H ). Con los datos del apartado a):
En una dilución la cantidad de soluto se conserva, , de donde resulta la ecuación fundamental . El volumen de disolución madre que hay que tomar en el apartado b) es:
Etiquetado CLP y seguridad
El envase del NaOH lleva el pictograma GHS05 (corrosión): un rombo blanco de borde rojo con la imagen de un líquido atacando una mano y una superficie. La palabra de advertencia es «Peligro». Las indicaciones de peligro relevantes son H314 (provoca quemaduras graves en la piel y lesiones oculares graves) y H290 (puede ser corrosivo para los metales). Entre los consejos de prudencia figuran P280 (llevar guantes y gafas de protección), P305+P351+P338 (en caso de contacto con los ojos, aclarar con agua durante varios minutos) y P310 (llamar de inmediato a un centro de toxicología). La disolución del NaOH es fuertemente exotérmica, por lo que el soluto se añade sobre el agua y nunca al revés.
Montaje y procedimiento
- Colocarse el EPI y trabajar sobre una bandeja.
- Tarar el vidrio de reloj y pesar aproximadamente de NaOH; hacerlo con rapidez, pues es higroscópico.
- Disolver el sólido en un vaso con unos de agua destilada, agitando con la varilla. Esperar a que la disolución se atempere.
- Trasvasar al matraz de con embudo, arrastrando los restos del vaso y de la varilla con varios enjuagues de agua destilada.
- Enrasar con el frasco lavador hasta la línea de aforo (menisco tangente) y homogeneizar por inversión. Etiquetar: NaOH , fecha, autor y pictograma.
- Para la dilución, pipetear de esa disolución con pipeta aforada y propipeta, verterlos en el matraz de , enrasar, homogeneizar y etiquetar como .
Tratamiento de datos y errores
Supóngase que se pesa una masa con una incertidumbre (sensibilidad del granatario) y que el matraz de de clase A tiene una tolerancia . La incertidumbre de la masa molar es despreciable frente a las anteriores. La concentración obtenida es:
Al tratarse de un producto y un cociente, las incertidumbres relativas se combinan en cuadratura:
El término del volumen es dos órdenes de magnitud menor que el de la masa: la precisión de la balanza domina el resultado y la del matraz aforado es prácticamente irrelevante. La incertidumbre absoluta es . Redondeando la incertidumbre a una cifra significativa y el valor a su mismo orden decimal:
Para la disolución diluida, . Su incertidumbre hereda la de () y le añade la de la pipeta () y la del matraz de ():
de modo que . La dilución, por tanto, apenas empeora la incertidumbre relativa: sigue mandando la pesada inicial.
Comentario didáctico
La práctica encaja en 2.º de Bachillerato (Química) y admite una versión introductoria y cualitativa en 3.º-4.º de ESO. Desarrolla la competencia STEM y las destrezas de trabajo experimental: manejo de la balanza y del material aforado, cálculo estequiométrico, propagación de incertidumbres y lectura del etiquetado de seguridad.
Entre los errores y precauciones típicos conviene anticipar: confundir la molaridad con la molalidad o con el porcentaje en masa; enrasar mal por error de paralaje o por leer sobre el menisco; y olvidar el EPI o no saber interpretar los pictogramas. Un matiz de fondo, honesto con el alumnado, es que el NaOH no es un patrón primario: al ser higroscópico capta humedad y dióxido de carbono del aire, formando carbonato,
por lo que su concentración real difiere de la nominal. Preparar bien una disolución no garantiza una concentración exacta; en análisis cuantitativo la disolución debe estandarizarse frente a un patrón primario, como el hidrogenoftalato de potasio. Reconocer esta limitación —y no presentar el dato como infalible— es parte del rigor científico que se espera mostrar en el ejercicio.
supuesto-progress
Crea cuenta gratisResolución en PDF
Necesitas un correo para acceder. Sin contraseñas, sin coste. Te enviamos un enlace mágico.