Supuesto 3
La calorimetría mide intercambios de calor a partir de variaciones de temperatura. Esta práctica persigue dos objetivos clásicos de laboratorio —determinar el calor específico de un sólido y estimar la entalpía de disolución de una sal— sobre un mismo fundamento: el balance de energía en un sistema aislado, , corregido por la capacidad calorífica del propio calorímetro. Es un supuesto idóneo para trabajar la propagación de incertidumbres y la expresión correcta de un resultado experimental.
Enunciado
Se dispone de un calorímetro sencillo (vaso Dewar con tapa y agitador) cuya capacidad calorífica se desconoce. El objetivo es doble: (1) medir el calor específico de una muestra metálica y (2), como variante, obtener la entalpía molar de disolución de una sal. Antes de ambas medidas es imprescindible calibrar el calorímetro, es decir, determinar su capacidad calorífica .
Material e instrumentos: calorímetro con tapa y agitador; termómetro digital (resolución , incertidumbre ); balanza (); probeta; placa calefactora para un baño de agua en ebullición; agua destilada; muestra metálica granulada; nitrato de amonio como sal de ensayo. Se toma para el agua .
Desarrollo
Fundamento teórico
En un sistema térmicamente aislado la energía se conserva, de modo que la suma de calores intercambiados es nula:
El calorímetro no es un recipiente ideal: sus paredes, el termómetro y el agitador absorben parte del calor. Ese efecto se resume en una capacidad calorífica del calorímetro , que puede expresarse como equivalente en agua (masa de agua que se comportaría igual). El agua del calorímetro y este último cambian de temperatura de forma solidaria; por eso, en todos los balances, al término se le suma .
Para la entalpía de disolución se usa que, a presión constante, el calor intercambiado coincide con la variación de entalpía, . Refiriéndolo a la cantidad de sustancia disuelta se obtiene la magnitud molar , positiva si el proceso es endotérmico.
Montaje y procedimiento
Calibración del calorímetro (método de las mezclas). Se introducen de agua fría a y se añaden de agua caliente a . Se tapa, se agita y se registra la temperatura de equilibrio.
Calor específico del metal. Se calientan de metal en un baño de agua en ebullición hasta . En el calorímetro hay de agua a . Se transfiere el metal con rapidez, se agita y se anota la temperatura de equilibrio.
Variante de disolución. Sobre de agua se disuelven de sal, agitando y registrando la temperatura extrema alcanzada.
En las tres fases conviene registrar la temperatura frente al tiempo y extrapolar al instante de la mezcla (corrección de Regnault) para descontar las pérdidas hacia el entorno.
Tratamiento de datos y errores
Capacidad calorífica del calorímetro. Con la temperatura de equilibrio medida , el balance despeja :
equivalente a de agua.
Calor específico del metal. El calor cedido por el metal iguala al ganado por el agua y el calorímetro:
Con la lectura :
Propagación de incertidumbre. Como el resultado es un producto y cociente de factores, se combinan incertidumbres relativas. Llamando , y :
Cada diferencia de temperaturas hereda . El término dominante es, con diferencia, el de la subida del agua: (un 13 %), frente al 1 % de y contribuciones despreciables de las masas. Así , y el resultado se expresa con las cifras significativas coherentes con su incertidumbre:
compatible con el valor tabulado del aluminio, .
Entalpía de disolución (variante). Si al disolver la sal la temperatura cae de a , el proceso absorbe el calor cedido por la disolución (masa ) y el calorímetro. Con :
El signo positivo confirma un proceso endotérmico, comparable al valor bibliográfico (); la diferencia se atribuye a las pérdidas de calor y a aproximar el calor específico de la disolución por el del agua.
Comentario didáctico
La práctica se enmarca en la termoquímica de de Bachillerato y en la energía de y de la ESO en versión cualitativa. Desarrolla la competencia científica en su vertiente experimental: manejo de instrumentos, registro de datos, tratamiento de incertidumbres y comunicación del resultado con cifras significativas justificadas. La calibración previa enseña que todo aparato de medida interviene en el sistema, idea transferible a cualquier montaje. El error típico más grave es olvidar el término , lo que sesga sistemáticamente el calor específico. Otras precauciones: transferir el metal sin arrastrar agua caliente, agitar para homogeneizar antes de leer, y no confundir el calor cedido con el ganado en el signo del balance. El propio análisis revela una lección de diseño experimental: como la incertidumbre la domina la pequeña subida del agua, el montaje mejora usando menos agua o más masa de metal para agrandar . Conviene ser honesto con el alumnado: una incertidumbre del 13 % es razonable con material escolar y no invalida la medida, sino que la sitúa en su contexto real.
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